martes, 24 de enero de 2012

FRANCOIS “COCO” LASO

Reconocido fotógrafo,  director de fotografía y artista admirado.

La muestra de 10 años de trabajo sobre los rituales de semana santa en Quito  revela una mirada personal, aguda, a ratos punzante, son imágenes que dan lugar, con o sin pretensión, a una crítica situada en los intersticios de la fe, la identidad y el poder.

El autor dice que no pretendió hacer un trabajo etnográfico y tampoco un ejercicio de corte histórico, y sin embargo termina siendo un documento de memoria, que va tomando distancia de las representaciones oficiales.

Algunas de las fotografías recopiladas en su libro "Otro cielo no esperes"




Calle Luis Vargas Torres, 2008

Calle Junín, 2007

Calle Benalcazar, 2005

ABYA YALA

Abya Yala, en la lengua del pueblo cuna, significa "tierra madura", tierra viva" o "tierra que florece" y es sinónimo de América. El pueblo cuna es originario de la Sierra Nevada, al norte de Colombia (...) La expresión Abya yala ha sido empleada por los pueblos originarios del continente para autodesignarse, en oposición a la expresión "América". (...) Poco a poco, en los diferentes encuentros del movimiento de los pueblos originarios, el nombre "América" está siendo sustituido por Abya Yala, lo cual no sólo indica otro nombre sino también la presencia de otro sujeto enunciador del discurso hasta ahora callado y sometido.
Es fácil entender que muchos de los que nacimos en este territorio bautizado por los colonizadores como América, somos de ascendencia europea, pero tal irreversible hecho, no nos impide luchar por la verdadera identidad de nuestro continente y recuperar entre otras cosas su verdadero nombre original con el que los indígenas acordaron llamarlo antes de la llegada de Colon: ABYA-YALA
Según el Centro Cultural ABYA-YALA con sede en Quito, Ecuador, “este es el término con que los Cuna (Panamá) denominan al continente americano en su totalidad. La elección de este nombre (que significa "tierra en plena madurez") fue sugerida por el líder aymara Takir Mamani, quien propone que todos los indígenas lo utilicen en sus documentos y declaraciones orales.”
Cabe recordar que el nombre de América fue sugerido en 1507 por el geógrafo Martín Waldseemüller en homenaje al cartógrafo italiano Américo Vespucio, quien aceptó, y así, de un plumazo, le arrebato al pobre de Colon (que murió convencido que había llegado a la India por el otro lado) la inmensa gloria de que el “nuevo mundo” llevara su nombre.
El paradigma Abya Yala observa activa y correlacionadoramente con todos los sentidos: el tacto, el olfato, el oído, el gusto, la vista. Así como el individuo como tal “no es nada” sino es en la comunidad, el sujeto vinculado es la comunidad, la red de nexos, esa es la fuerza vital, constructora de la realidad. El runa es SER-ESTAR-HACER al mismo tiempo por eso habla, corazona, espiritualiza con la tierra, las plantas, el sol, los animales, el cosmos.



Bibliografía
De Latinoamericana. Enciclopedia contemporánea de América Latina y el Caribe. Coord. por Emir Sader y otros.


Revista Mushuk Nina fuego nuevo, número 1, año 5024.

JOAQUÍN PINTO

Joaquín Pinto (1842 – 1906)
Artista plástico del siglo XIX y principios del XX, quien a través de sus hábiles pinceladas ilustró las investigaciones de Federico González Suárez, Augusto Cousín e incluso Juan León Mera.
Con el tiempo se fue especializando en retratos, paisajes y objetos pequeños y poco convencionales.
Habilísimo para el óleo y el pastel, después se dedicó a la acuarela, conservándose muchas de ellas, todas preciosas por la perfección de sus líneas y riqueza de matices, con motivos sencillos aunque no simples.
Pinto también se especializó en el hombre y comenzó a dibujar personajes populares tomados de las calles de Quito. Su interés por la antropología lo llevó a colaborar con González Suárez en la reproducción de piezas y figuras arqueológicas.
Realismo y Naturalismo
Las obras de Joaquín Pinto se encuentran entre el realismo y el  naturalismo.
El realismo, supone el intento por describir el comportamiento humano y su entorno, o por representar figuras y objetos tal y como actúan o aparecen en la vida cotidiana.
El contexto de las obras realistas siempre será el más cotidiano posible, tanto en el lugar como el tiempo en el que se desarrolla.
El objetivo del naturalismo es reproducir la realidad con total imparcialidad e incorpora una actitud amoral en la representación objetiva de la vida. A continuación algunas de sus pinturas:

                                                                          El carajos

Capítulos que se le olvidaron a Cervantes

Cráneo de Antonio José de Sucre

Retrato Antonio José de Sucre

Orejas de palo

El juicio final

La inquisición